Tomen nota chicos: Nuestras zonas erógenas

La mente es, sin duda alguna, la más potente zona erógena de nuestro cuerpo. Si cedemos, si nos dejamos llevar y damos rienda suelta a nuestra imaginación, si sucumbimos ante nuestros deseos, nuestras fantasías, conseguiremos alcanzar fantásticos orgasmos.

Aún así las reacciones ante las caricias, los mimos, los roces que se producen durante el acto sexual, varían de intensidad en función de la zona estimulada.

Masajear la cabeza, los cabellos, nos relaja y consigue apartar el estrés y los malos pensamientos.

El cuello ¿Quién no se derrite ante los besos en el cuello y detrás de las orejas?

¿Y la boca? Los labios son una de las partes más sensibles de nuestro cuerpo, principalmente el labio superior. Acércate lentamente, alterna los besos entre ambos labios, humedece la zona, incluyendo el bigote, deja que se rocen las puntas de ambas lenguas y sedúcenos.

No olvides la espalda pues concentra una amplia cantidad de terminaciones nerviosas. Acariciala, masajeala, con tu pecho, tu cuerpo, una pluma, con las yemas de tus dedos, incluso con las uñas.

Baja lentamente y acaricia con suavidad la parte superior de sus glúteos. Masajea esta zona, increíblemente sensible, conseguirás relajar la espalda de tu pareja permitiendo esto que fluya más sangre hacia sus órganos sexuales.

Presiona nuestro trasero, estarás empujando hacia delante el área pélvica, lo que genera placenteras sensaciones.

Introdúcete en nuestros muslos, acaricia la zona interna, muy cerca del sexo. Los labios vaginales se moverán, estimulando el clítoris.

¡La excitación aumenta con la expectativa!

Hay más eh! y cada mujer es un mundo pero… Por algún sitio hay que empezar ¿No?

Popularity: 2% [?]


Si te gusto esta nota, por favor deja un comentario o subscribete a nuestro feed y mantente al tanto sobre los chismes de la farándula.

Comentarios

Sin comentarios.

Dinos que opinas

(required)

(required)


Otras anotaciones relacionadas